martes, 11 de febrero de 2020

Rumbo a Laguna Mar Chiquita


 Desayuno. Ha quedado algo de brasas de la fogata de la noche y Francisco agrega unos leños y calentamos agua para unos mates. Vamos a esperar que se levante el rocío y se sequen las carpas antes de reemprender la navegacion

8:58 Partida. Nos espera un recorrido por varias lagunas y luego por cauces más angostos de río.

A 500 o 1000 metros de la ruta aparecen terrenos altos con barrancas hubieran sido lindos también para acampar, aunque sin árboles para obtener leña

 Mucha fauna y cambios en el paisaje, no hay lomas pronunciadas pero el recorrido es ameno.

Al cruzar uno de los tantos alambrase que cortan la navegación Mario se da vuelta en kayak pero sin mayores consecuencias para el equipaje que no se moja, aunque pierde las guaracha, que es su calzado confeccionado por el mismo

9:40 ingresamos en una laguna baja. La policía  rural nos había advertido tomar  a la izquierda, pero creíamos que era en otro lugar. Nos empantanamos. Caminamos arrastrando los kayaks algunos cientos de metros.

10:40 llegamos a la salida de la laguna. Descansamos y comemos algo a pocos metros de un montecito de eucaliptos. Que lo marcamos como un lugar como apto para acampar en una próxima excursión.

11:16 reemprendemos la navegación, esta vez por un canal que facilita con su corriente la remada.

11:22 El canal se abre a una gran laguna y comienzan a aparecer alambrados que nos obligan a cambiar rumbos o sortearlos, por debajo, por arriba o cargando kayak. Así será hasta llegar a la zona donde el río desaparece en lagunas tras lagunas que se forman una sola masa de agua con la Laguna de Mar Chiquita

11:50 un alambrado de varios hilos nos obliga a buscar un paso bordeándolo

12:16 Un nuevo alambrado con mucha correntada que sorteamos levantando con esfuerzo los alambrados

12:26 Todos estos alambrados nos hacen reflexionar sobre la libertad de paso por el río.

12:58 Arribamos a  la altura de la desembocadura del arroyo Piñeiro, pero no observamos ningún arroyo, ni agua ingresante. Solo juncos chicos entre unas barranquitas bajitas que parecen marcar la desembocadura

Comenzaremos a observar a partir de ahora duraznillo blanco en abundancia, que Francisco indica como representativa del Río Salado.

13:18  Llegamos a un puente por el cruza el camino rural que une ruta p 65 (altura Arenales y Fortín Tiburcio) y caminos rurales.

Nuevo descanso y almuerzo

14:02 Reemprendemos la travesía. El río se vuelve estrecho entre juncales de junco chico. Probablemente el tramo más pintoresco, y además con buena velocidad

14:20 Comienza al tramo de grandes lagunas. Y el avance se hace lento. Emprendemos el cruce de una laguna de 2 kilómetros. El piso de la laguna observamos que es arenoso

14:48 Arribamos a nueva laguna también de 2km de extensión y a las 15:28 llegamos a la punta.

Estamos  Cansados. Decidimos dar un  un chapuzón para aliviar los músculos.

15:55 reemprendemos viaje

Pensamos que al salir de esta laguna y según nuestras imágenes tendríamos río, pero no. Nos esperan nuevas lagunas que no dejaremos de transitar siempre lentamente hasta acampar en la noche

15:55 Nueva laguna de 1,5 km y tomar al sur

16:19 Nueva laguna de 2,3 kms

16:54 Nos detenemos en medio de bañados. Los mapas indican tierra firme pero las tierras están todas anegadas probablemente por una represa que se ha construido aguas abajo algunos años atrás y por  la cantidad de agua aportada por  las lluvias de los últimos días.

Estimamos que nos falta poco para ingresar a las lagunas marcadas en mapas como permanentes que forman parte de Laguna Mar Chiquita.

17:17 Reemprendemos viaje ahora entre amplias lagunas y guiados solamente por el GPS.

18:18 llegamos a lo que creíamos que iba a ser una isla, una extensa porción de terrenos alto, ahora en gran parte inundados y convertidos en bañados (cubiertos de vegetación). Lo bordeamos  y encontramos algunos sectores con tierra firme pero con altos pastizales y nubes de mosquitos.

Seguimos navegando algunos minutos más  en búsqueda de algún lugar apto para acampar y sin resultados decidimos  alejarnos del lugar pero tenemos poco tiempo con luz

 A las 19: quedando apenas 80 minutos de sol  a pesar del cansancio que tenemos por  haber remado todo el día, tomamos la decisión de cruzar la laguna de Mar Chiquita hacia el Este a fin de encontrar lugar donde acampar. Deberemos remar con mucha energía y tomamos como referencia unas construcciones blancas que se observan en la otra costa.

Estimamos que estamos a 3.5 km. Al límite de lo que podemos hacer en laguna  remando con energía, pues  ya nuestras fuerzas están menguando.

A las 20:12 arribamos por fin a la otra orilla. Justo unos minutos después de que el sol se pusiera. Si hubiéramos demorado algo más habríamos estado en problemas.

Bastante mejor que los pajonales que habíamos abandonado una hora atrás.

Arrastramos los kayaks hasta suelos más altos. Observamos la construcción blanca. Probablemente un tambo. Pero no se observa movimiento de gente.

Cena.Mientras que comemos algunos bocados fríos y tomamos unos sorbos de ginebra nos deleitamos observando el esplendido cielo completamente estrellado. Y en el horizonte, las luces de varias poblaciones que tratamos de adivinar su nombres.

Mario es el que más ha tenido carga física, ha tratado siempre de seguir el ritmo que llevábamos, teniendo el kayak con menor capacidad de desplazamiento.

Pero todos encontramos aún más músculos “que tampoco sabíamos que  existían” y que el dolor y el agarrotamiento nos van marcando

Observación sobre vegetación: Juncales de junco chico, aparecieron los duraznillos blancos. Hay en algunos sectores espartillares pero pocos. No se observan Juncos grandes (Schoneplectus californicus) ni totoras (Typha sp) si las hubiera quizá poblaciones muy pequeñas que pasan desaparcibidas.

lunes, 10 de febrero de 2020

Por fin el río Salado....*Teodelina a ruta 50*


 Arribamos cerca de las 8:00 a Teodelina  con Luis Valle, que el día anterior había transportado nuestros kayaks. E inmediatamente comenzamos a acomodar las cargas en los kayak.

El kayak de Francisco es el más pesado por la carga que transporta y teme que esté comprometida la flotabilidad del mismo, pero al ponerlo en el agua comprobamos que apenas si baja la línea de flotabilidad. Esa carga extra será una bendición en las próximas horas

8:45 Salida de Balneario El Edén en Laguna el Chañar.

El objetivo es llegar a un diquecito de contención donde existe un vertedero. Hay bastante viento, y la laguna está un poco picada. Este primer tramo es monótono y nos desgasta un poco mentalmente.

Arribamos al vertedero y el mismo está abierto. Tenemos nuestro primer descanso, acomodamos equipajes.

A partir del vertedero en lagunas más tranquilas comienza a aparecer una variada y abundante avifauna

Observación fauna: Bandadas de Jabirú, Cigüeña americana, Espátulas rosadas

Observación vegetación:  Comunidades de espartillar y flora asociada. Comunidades de Junco chico (Scirpus americanus) y asociados. Comunidades árboreas en costas: pocos Cina cinas, algunos talas, y a pesar del nombre de la laguna, ningún Chañar.

El paisaje es muy pintoresco. Lomas verdes con montes en las partes altas rodean el valle  por donde corre el río Salado de Buenos aires ancho, por momentos cañada de poca velocidad y lagunas. Algunos trechos angostos y con algo de corriente facilitan el remo.

Vertedero en Laguna El Chañar de Teodelina

12:37 Arribamos al primer puente. Que cruza un camino rural a 1.7 km de la RP65 entre Arribeños y Teodelina. El lugar es pintoresco y tomamos nuestro almuerzo

13:18 Continuamos viaje.

15:01. Pasamos bajo el puente que une Arribeños con estación FFCC Km 95. El disturbio que produce el paso de los kayaks despiertan la hostilidad de los pescadores, que probablemente algo embriagados, nos saludan con algunos improperios.

En esta zona el cauce es ancho, playo y casi sin corriente

15:32. Pasamos por debajo del puente del Ferrocarril El puente en parte derrumbado. Descanso. Merienda.

16:05 Reemprendemos viaje

17:53. Llegada al puente de la  RP 50.

Comenzamos la Búsqueda de sitio para acampar. Elegimos un claro bajo unos talas que se ve frecuentado por los pescadores por los restos de botellas y fogones.

Al lado del puente de la ruta hay otro  puente abandonado probablemente del viejo camino de tierra. Y se convierte en un lugar ideal para secar las ropas.

Con el cuerpo cansado luego de tantas horas de remo, armamos las carpas, y juntamos leña en montes a unos cientos de metros

Encendemos una fogata para secar ropas y bártulos

Con las últimas luces del día nos visita la policía rural que tienen un puesto a algunos metros del lugar y se llegan para averiguar que hacíamos. Nos tratan muy gentilmente y nos dan algunos consejos sobre el recorrido. Uno de ellos había realizado la travesía desde este puente hasta Laguna Mar Chiquita

Claudio se ha lesionado en el trayecto (Capsulitis en la muñeca), por lo que no podrá continuar el recorrido con nosotros, y su suegro  José Luis Guida, lo viene a rescatar.  ¡ y Nos trae agua caliente para tomar mates!

Y llega la hora de la cena al calor del  improvisado fogón.

Algunos dolores nos comienza a marcar algunos músculos que no nos acordábamos que existían

Francisco comienza a sacar de los compartimentos estancos todo tipo de provisiones! Hasta salame y panceta casera, y una botellita de ginebra. Esa carga extra que trae Francisco incluye hasta un jarrito para calentar agua que nos ayuda a tener el poco confort del que vamos a disfrutar en el viaje.

Nos deleitamos observando la salida de la luna en fase  menguante ascendiendo roja en el horizonet. A lo lejos se divisan las luces de varios pueblos.

En la noche se escuchan de las cañadas y lagunas aledañas, gritos y cantos de aves. Y más tarde sobre nuestra carpa chilla alguna especie de lechuza. Ni ganas de salir a averiguar  de qué  especie es… el cansancio quita las ganas.

La noche es fresca y cae un abundante rocío

jueves, 8 de enero de 2009

El Regreso

Sin buenas perspectivas de lluvias decidimos emprender el regreso.

Comenzamos con las tareas: conseguir transporte y armar el equipaje.

Ya por la tarde estamos reemprendiendo el regreso, previa parada en el Balneario Virginia Díaz de Villa Cañás donde debemos dejar la piragua hasta que el transporte pase a buscarla.

Descansaremos hasta el día siguiente y aprovecharemos los ratos libres, para pescar, jugar cartas y reponer energías!

El Río Salado

Temprano en la mañana nos hemos levantado, y dos de nosotros, sin equipaje, iremos hasta el río Salado a fin de conocer el caudal y así la posibilidad de seguir este viaje.
Emprendemos la marcha con algunas dificultades pues en algunos tramos la laguna el Chañar está tan baja que nos obliga a continuar a pie.
Gradualmente nos vamos alejando del pueblo que comienza a esfumarse en el horizonte, apenas divisándose los tupidos montes de eucaliptus que la rodean.

Las aguas quieta y bajas, están cubiertas de aglomerados de algas filamentosas, y a algunos metros de distancia, nadan varias bandadas de Coscorobas, los cisnes salvajes de las pampas, a quien escuchamos clamar alerta con sus fuertes gritos de donde toman su nombre.

El GPS nos indica el rumbo que debemos tomar para encontrar ese angosto canal a donde desembocan las aguas del Chañar, y que resulta difícil de localizar a simple vista por la uniformidad que presenta en toda su extensión la costa.
Luegos de una hora de remar arribamos al vertedero, que nos indicará si hay agua para continuar. Pero está completamente seco. El agua de la laguna el Chañar, se encuentra unos 20 cms por debajo del vertedero, solo lluvias torrenciales podrían proporcionar el agua suficiente para continuar este viaje.


Mas allá del vertedero donde tendría que fluir una corriente de agua, se extiende un rosario de charcos bajos, rodeados de espartillares, y en la lejanía se observan areas blanquecinas por la sal, donde alguna vez hubo agua.

Espartillares en la cabecera del Río Salado de Buenos Aires

La desilusión se apodera de nosotros. No es posible continuar este viaje, hasta que haya suficiente lluvia. Hemos avanzado hasta lo posible. Es hora de regresar.

RIO SALADO

Llegamos al salado! Pero esta seco! Vamos a esperar la lluvia

miércoles, 7 de enero de 2009

Llegando a la Laguna El Chañar de Teodelina

Atascados
Estamos atascados, sin forma de continuar. Debemos ir a pedir auxilio, un transporte que nos permita acercarnos a Teodelina. Nuestros celulares, no tienen señal, por lo que habrá que seguir el recorrido del arroyo para llegar a pie. Pero de pronto, gracias a un mensaje entrante, nos damos cuenta que en algunos puntos de los alrededores del camino contamos con una señal, aunque débil.

Una ayuda de los amigos
Llamamos a Alejandra Bróndolo, de Teodelina, que ha sido estudiante de Biología en el Instituto de profesorado, a fin de que nos haga de contacto con algún transporte. Y es así que en pocos minutos consigue quien nos pueda llevar.
Carlos Carini, amigo de familia, se ha ofrecido a irnos a buscar al arroyo seco, simplemente por ayudar.
Tan intoxicados por la vida en la ciudad, nos sorprende la apertura y calidez de la gente con la que nos vamos encontrando a lo largo del camino.
En poco tiempo llega hasta el lugar y cargamos la piragua y equipaje. Y de nuevo en viaje, aunque esta vez ni a pié, ni navegando... a motor.
Franco, Carlos Carini y David

Teodelina por fin
Arribamos a Teodelina, y previos mates en la casa de Carlos, que además nos gestiona la estadía en el Balneario el Edén de Teodelina, nos lleva a la laguna El Chañar.
También en este lugar la recepción es muy cálida, y nos facilitan como invitados, las instalaciones del balneario.
En laguna El Chañar de Teodelina

¿Podremos continuar?
Ahora debemos informarnos si es posible continuar el viaje.
La sequía es demasiado importante, y todos los arroyos y canales están secos.
Estamos a apenas unos cientos de metros del Río Salado, que toma su nombre a la salida de esta inmensa Laguna del Chañar que tenemos ante nuestros ojos. Pero desconcemos su caudal.
Mañana antes de cargar equipajes iremos a explorar la salida de la Laguna, y decidiremos la posibilidad o no de continuar.