En esta ocasión se unió en bicicleta Melincué con El Morro, lugares de importantes postas del Siglo XIX. La mayor parte del recorrido se hizo por caminos de tierra. Durante el viaje, se registró el cambio del paisaje y de la vegetación, y comparó con el relato de base; se registraron los topónimos que perduraron en el tiempo; y se realizó un relato de viaje relatando los principales cambios, y la vida en los distintos pueblos y parajes recorridos.

David, Fernando y Franco, en Melincué